Hoy te deseo...

 De todos los textos que he recibido estos días, os copio aquí uno de los más bonitos:


Pues no, no te voy a desear feliz Navidad ni feliz año nuevo. Yo te deseo...

coraje para decir basta,

deseo que olvides a quien se olvidó de ti,

que puedas cerrar puertas y abrir ventanas,

que no te conformes,

que no te quedes con la culpa , 

que te atrevas, 

que te quieras;

te deseo ojeras y risas

locuras y magia,

también te deseo errores para aprender,

viento para dejarte llevar,

chispas en la mirada,

colores en los días grises,

paraguas para las malas tormentas 

y lluvia para calarte.

Te deseo "te echo de menos",

abrazos de los que duran toda la vida cuando cierras los ojos,

viajes y nuevos recuerdos,

huracanes de emociones que te hagan sentir,

te deseo que te quieran sin que te necesiten,

te deseo una nueva canción favorita y una nueva fecha que te haga sonreír;

te deseo besos bonitos,

brindis en los labios y te deseo ganas... las de seguir.

Yo quiero un diciembre con las luces apagadas pero con el corazón encendido.

Una Navidad con las personas menos iluminadas hacia fuera y más brillantes por dentro.

Una Navidad con menos regalos, pero con más abrazos, más emociones, más valores.

Aprende a ver con el corazón porque lo esencial es invisible a los ojos.

Autor Desconocido.


Foto de olia danilevich: https://www.pexels.com

El 2022 se nos escapa de las manos, como agua de riachuelo. Hoy, último día del año, es el día de los mensajes de Whatsapp, de los grandes propósitos, de los recuerdos, de recapitular y aprender, de ese aroma a platos exquisitos que invade la casa entera, un día de champán y uvas, y de dar las gracias por tantos momentos vividos.

Hoy es un día que no me deja indiferente pues es el día en el que me doy cuenta de si he vivido como quería hacerlo, de si me ha acompañado el amor o el miedo, de si ha podido conmigo el perfeccionismo o si por el contrario, he sabido romper aunque solo sea un poquito, mi estatua de porcelana. 

Un día en el que me acuerdo de mis "grandes personas", aquéllas a las que gritaría todos los días con un altavoz "¡¡¡Mi vida es más luminosa gracias a ti!!!" y a las que, sin embargo, solo me atrevo a susurrar silenciosamente "Feliz Año. Deseo muchos más momentos contigo".

Hoy es el día en el que mi propósito, el más importante de todos, es que el Amor coloree cada vez más mi vida, quitando etiquetas, poniendo sonrisas, abriendo los brazos a quien lo necesite. El Amor como único sendero, como único sentido de mi vida.

El 2022 se nos escapa de las manos como se escapa esta vida, aunque no nos guste recordarlo. Por eso, propongámonos en el 2023 ser más cercanos, más cariñosos, y respirar cada momento con el entusiasmo de un niño ante un algodón de azúcar.

Te dedico esta entrada a ti, mi "Gran persona", que has marcado cada una de mis historias. A ti, que sientes hoy un vacío infinito. Te mando mi abrazo, de esos que duran toda la vida si cierras los ojos. Deseo que tu vacío se llene con miles de momentos de cariño y con el convencimiento más absoluto de que "ellos" siguen aquí, en algún lugar que no vemos ni olemos, pero siguen, preparando la casa para cuando llamemos al timbre.


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