Vivir esperando

 



Vivimos esperando

a que la vida nos espere.

La vida es lenta, muy lenta,

y nosotros vamos rápido, muy rápido.

Comemos rápido,

hablamos rápido y dormimos rápido,

mientras la vida no entiende

de esos espacios temporales estresados.

 

La vida es eso que pasa

mientras nosotros corremos.

Vivimos esperando el momento perfecto,

sin utilizar el momento y hacerlo perfecto.

Ese momento donde nos preocupamos más

por lo material que por nosotros mismos.

 

Vivimos esperando

que la jornada termine para llegar a casa,

vivimos esperando que sea viernes

(olvidando que el que no es feliz un miércoles

tampoco lo será el fin de semana).

Vivimos esperando que lleguen los puentes,

las vacaciones, el verano…

Vivimos esperando que pase algo,

y lo único que pasa

es la vida.

 
CÉSAR POETRY
 
Foto de Clementina Crol
 
 
 
¿Creeis que la vida es lenta y nosotros vamos muy rápido? Yo creo que es rápida y nosotros vamos todavía más rápido y encima, ciegos.
 
Este poema que descubrí hace meses me dio de lleno y, ahora que llegan las vacaciones de verano, os lo transcribo para que reflexionemos sobre qué estamos haciendo con nuestros momentos. "Vivimos esperando el momento perfecto, sin utilizar el momento y hacerlo perfecto". Dime ¿qué estás esperando? Este verano tendremos que vivir momentos que quizás pueden parecernos no tan perfectos y, sin embargo, lo son, sobre todo si estamos con las personas que queremos. Por ejemplo, mientras viajamos en coche para llegar a nuestro destino. Parece un trámite. Un aburrimiento. Esperamos llegar YA y no valoramos ese rato. O mientras nos traen la comida en un restaurante. Esperamos que no tarden mucho pues la queremos YA. Pues ese rato de espera también es perfecto porque hay unos ojos queridos que te están mirando y deseando que tú también los mires. En esta vida siempre hay un "mientras" en el que esperamos que llegue algo mejor. Y sin embargo, eso que llega no es mejor porque se trata de algo material. ¿De verdad es mejor la comida que un intercambio de miradas en el restaurante? ¿es mejor estar ya en el hotel o apartamento que una carcajada en el coche o una canción compartida? No esperemos tanto a tantas cosas, porque lo que llega después no necesariamente es mejor que lo que tenemos ahora. Como dice el poema, siempre vivimos esperando a que algo pase y lo único que pasa es nuestra vida. Y la vida no espera, paciente, a que nosotros nos demos cuenta de esto.
 
 
Vayamos un poquito más lentos pero con los ojos abiertos a toda la magia que existe, incluso en esas "tediosas" esperas.

Comentarios