Amar las preguntas

 Amar las preguntas

Ten paciencia con todo aquello
que no se ha resuelto en tu corazón
e intenta amar las preguntas por sí mismas,
como si fueran habitaciones cerradas
o libros escritos en una lengua extranjera.

No busques ahora las respuestas
que no estés preparado para vivir,
pues la clave es vivirlo todo.

Vive las preguntas ahora.
Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas,
y algún día lejano llegues a las respuestas.

Poema de Rainer María Rilke



Foto de Eno Milkani en Pexels

Repasando los escritos guardados en mi arcón, me encuentro con este poema que me desconcierta. Seguramente a ti también. Nos desconcierta porque va contra la naturaleza humana, esa que necesita saber y además ¡necesita saberlo ya! Se dice que el cerebro no soporta los vacíos y que, cuando algo no está del todo claro, se lo inventa y se lo cree. Y si antes era así, ahora lo es todavía más pues, cada vez que tenemos una duda, acudimos a nuestro "experto" ChatGPT. ¡¡No podemos soportar no saber!! Eso, date cuenta, no es más que miedo a la incertidumbre, lo que esconde otro miedo, el de perder el control, pues somos los descendientes de aquellos señores y señoras que vivían en cuevas y que si se descuidaban, zas, se convertían en la cena de los depredadores. Así que está en nuestros genes. Desde siempre. Y sin embargo, el control es pura ilusión. En realidad estamos flotando en altamar a merced de las tormentas, los tiburones y las corrientes. Da miedito pensarlo, pero así es. Y no hay médico, sabio o visionario capaz de evitarlo.

Hay preguntas que quedan sin respuesta y, como dice Rilke, quizás eso esté bien. 

¿Cuál es esa pregunta que está quedando sin respuesta en tu vida? 

La mía es: «¿Dónde estás, mamá?» Tengo la intuición de que sigue viva pero la intuición es una llama demasiado débil para mí y necesito una certeza, certeza que no paro de buscar en el silencio, en Dios, en las personas que dicen ver el otro lado, en los libros, en las películas, en una conversación, en alguna señal que me indique que sí, que sigue viva en alguna parte. Por eso, solo por eso, hoy al encontrarme con este poema, se me ha encendido una lamparita dentro. Porque el poema me dice que saboree la pregunta que esta ahí tendida en la cuerda, secándose junto a las camisas blancas y que algún día, quizás pronto, quizás tarde, llegará la respuesta. 

Este poema habla de soltar el control y la necesidad de certidumbre y, por lo tanto, también habla de Confiar. Como cuando te tumbas sobre el agua, cierras los ojos, y por un momento te dejas llevar por las olas, sabiendo que todo está bien. ¿Confiar en quien, en qué? En la Vida, en que estamos inmersos en el Amor, en que hay Alguien que nos sostiene y nos mira con esa mirada de madre. Confiar es un entrenamiento que se practica cada día, en todo momento, no solo cuando el vendaval se mete en tu casa y lo destroza todo. 

Quizás algún día podamos descansar en las respuestas pero mientras, saboreemos lo único que tenemos hoy. 

💓💓💓













Comentarios

  1. Precioso, Clementina!!! Yo me digo a mi misma: "Vive el presente de manera consciente, porque el mañana no sabemos lo que nos deparará"

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